header
  • PRINCIPAL
  • LA ACADEMIA
  • QUIENES SOMOS
  • MEMORIAS
  • ACTIVIDADES
  • ARCHIVO
  • PUBLICACIONES
  • CONTACTAR
  • EL BLOG DE LA ACADEMÍA
Presidentes Junta Directiva Los Académicos Colaboradores Destacados Actos Solemnes de Ingreso Estatutos
Santa Cecilia Breve reseña histórica Historia de la Academia Edificio sede actual: historia
Curso Académico 2005/2006 Curso Académico 2006/2007 Curso Académico 2007/2008 Curso Académico 2008/2009 Curso Académico 2009/2010
Actividades Docentes Actividades Culturales Otras Actividades
Fondo Pictórico Propio Obras en depósito
Pliegos de la Academia Obras editadas Catálogos y otros
Regístrate Socios y Usuarios
El Blog de la Academia Enlaces Recomendados
  • noticias
    • ENCUENTROS EN LA ACADEMIA +más


    • Restauración de cuadros de La Prioral +más


    • La Academia en "Facebook" +más


    • Un complemento de nuestra Web +más


  • noticias
    • V Certamen de Dibujo +más


    • VI Certamen de Pintura "Las Flores en Primavera" +más


  • noticias

SANTA CECILIA
“…Y van a poner esta Academia bajo la advocación de Santa Cecilia, la joven romana nacida en el seno de la noble familia de los Metelo, muerta virgen y mártir, el día veintidós de noviembre del año 232 de nuestra Era, imperando Alejandro Severo, el sucesor de Heliogábalo.
Esta vida heroica ha quedado escrita por Simón Metagrasto, el celebre hagiógrafo griego. Y también la han relatado Lipómano y Surio y los martirologios romanos, entre ellos Breda, Usuardo y Adón. Igualmente, la cita con amplitud el Cardenal Baronio, discípulo de San Felipe Neri, general de su congregación, confesor de Clemente VII. Director de la Biblioteca Vaticana en la segunda mitad del siglo XVI, es considerado como el fundador de la moderna investigación histórica.
Los padres de Cecilia la casan con un noble patricio, Valeriano, a quien ella suplica respete su virginidad ya que un ángel del Señor la guarda.



Valeriano quiere ver la faz del ángel y como entiende que esto no será posible hasta recibir el bautismo, se hace instruir por su esposa y bautizar por el obispo Urbano. De regreso a su casa, estando reunidos en oración, se les aparece el ángel llevando en sus manos dos resplandecientes coronas con las que ciñe sus frentes. Mas tarde, Valeriano convierte a su hermano Tiburcio y ambos dan sus vidas por confesar a Cristo. El feroz prefecto Almaquio, ordena prender a Cecilia para que le descubra el lugar donde se hallan las riquezas de su esposo y cuñado. Y como la joven replica haberlas repartido entre los pobres, manda ahogarla en un baño de su propia casa. Después de haber estado un día entero dentro del agua, no muere. Es entonces condenada a la degollación. Varias veces la hiere el verdugo que, al no conseguir su intento, la abandona moribunda. Sin embargo, tres días más tarde, aún alienta Cecilia y exhorta a muchos cristianos a perseverar en su fe.

Sepulta su cuerpo el Papa Urbano –como ella, mártir, ya que habrá de morir degollado por no rendir culto a los ídolos- y lo hace en el romano cementerio de San Calixto. Posteriormente, el pontífice Pascual, encuentra su cuerpo incorrupto envuelto en telas de oro bañadas en la misma sangre de la santa y la traslada con las reliquias de los suyos y las del Papa Urbano al templo que hoy lleva su nombre en la Ciudad Eterna.
Al fundarse, en 1584 la Academia de la Música de Roma, se la nombra Patrona. Hoy lo es de la música universal y su ejemplar figura ha motivado los pinceles de Rafael, Domenichino, Dolci, Gauthier y otros insignes artistas…”

(“La Academia de Bellas Artes de Santa Cecilia de El Puerto de Santa María” – Juan Ignacio Varela Gilabert – Pliegos de la Academia – 2ª época – año 2002 – pág. 37)

    Mapa del sitio    Página Principal